viernes, 19 de junio de 2009

A VICENTE FERRER Y A FERRAN



En el día de hoy quiero recordarle como a un ciudadanos más, podría dedicarle alabanzas, méritos y honores a través de su inmaculada ascensión hacia el reino de los más desfavorecidos, pero de estos asuntos se ocuparan otros.
Prefiero evocarle en mi memoria como a un ser cercano, afable, casi ingenuo. Le atraía que le observáramos a traves de ese prisma.
Ferrer, hombre intuitivo a todo, próximo en la preocupaciones que rodeaban su barrio, se te acercaba sonrisa en mano y ternura en su voz; y a todos se daba por igual, y por igual todos le buscábamos, en su trabajo, en la asociación, en la sala de actos, en la calle, en su casa. No he encontrado santuario con más peregrinos.
Nos lo disputábamos como trofeo, ¿y quien de nosotros no fingió exagerando la gravedad de un problema en aras de llamar su atención?
Los días se sucedían unos a otros rasgando el calendario como diablos hambrientos; los recuerdo con una lucidez que asusta, como detenidos en el tiempo. Días anchos y abundantes; provechosos hasta que Ferrer quebró con sus palabras nuestras gargantas -os tengo que dejar- todo lo abandonó, trabajo, barrio y amigos (unos con el tiempo lo entendimos, algunos todavía no le han perdonado, le siguen necesitando) para llegar y llenar a otros universos humanos más perdidos.

Dedicado a Vicente Ferrer y a Ferran, quien le siguió los pasos.


He de aclarar que yo no he conocido a Vicente Ferrer, pero si tuve el privilegio de tratar a Ferran, quien si disfruto de su amistad por aquellas tierras hartas de hambre.

4 comentarios:

antonio castillo dijo...

Muy bueno Rafael. Un homenaje acertado. Yo la verdad es que sabía poquísimo de él, pero cuanto me alegro de haber participado en ese librillo que hemos publicado para su fundación. ¡Cuánta gente así hace falta en el mundo! Ángeles valientes de carne y hueso...
Espero que siga mirando por nosotros desde donde se encuentre, que no puede ser otro sitio que el mismísimo Cielo, a mi pobre entender.

Rafael dijo...

Hola, Antonio.

La verdad y como muy bien dices: esperemos que cada día nuestra sociedad nos entrege más angeles de carne y hueso como como éste.

Un saludo

Carmen Silva dijo...

Llevo intentándolo desde ayer y he escrito seis o siete veces algo parecido sobre los llamados aficionados a la literatura pero siempre me pide la URL de mi perfil y yo no sé lo que es eso. Si este te llega, lo intentaré de nuevo. De todas maneras gracias por tu sensible comentario.

Carmen Silva dijo...

Creo que sí que este ha llegado. Decía que efectivamente tienes razón en el comentario que haces al mío. La sensibilidad parecida es la que une a las personas y las invita a conversar. ¿Pero?. Hay tantas clases de los llamados aficionados a la literatura, que muchas veces te apetece salirte de esos grupos. en muchas ocasiones yo ya lo he hecho. No puedo soportar a los pedantes, a los que se cren más que nadie y a lo mejor tienen menos curriculo que a los que critican. Tampoco puedo soportar a los que se pasan la vida zascandileando por editoriales de prestigio, consiguen un agente literario (eso si lo quisiera yo) y este les indica sobre lo que las editoriales están publicando en determinadas ocasiones.Son escritores que buscan fama y dinero y quizá todos lo quisiéramos con una pequeña diferencia, nos gustaría escribir lo que nosotros quisíeramos, pero eso no vende. Existe otro grupo que escribe lo que quiere pero ese muy pocas veces publica y si lo hace es a cuenta de su propio bolsillo. El mundo de la literatura profesional es... prefiero no poner calificativos y el mundo sencillo en el que nos movemos en la red sólo lo dominais los que sabéis informática. No soy agorera, conozco el mundo de TVE porque he estado casada 17 años con un profesional cualificado. Conozco el mundo de las editoriales porque tengo una hermana que ha sido directora de publicidad en Plaza Janes, yo he trabajado en el diario Pueblo y en Radio Intercontinental y conozco el mundo de la prensa, por eso me encanta la sencillez de ESCRITORES EN LA RED y quisiera estar más integrada de lo que estoy. Por eso me gusta contar cosas de mi niñez y mi adolescencia y no competir en literaturas. Me encanta haber entrado aquí. Espero aprender.