martes, 24 de noviembre de 2009

UN POCO DE HUMOR SIEMPRE APETECE



Se encuentra Patxi de vacaciones en Sevilla, y decide tapear en lugar de meterse en un restaurante. Llega al chiringuito:- camarero, póngame cinco cervezas, tres tortillas, 4 raciones de pescaitos, tres raciones de gambas, y una paella...ahi va la ostia.- el camarero andaluz le contesta: Ojú..ya estamos con estos de Bilbao..pero mira que son exageraos..mi arma!! Señor, no le parece a usté, que esto es una exageración???- Yo exagerado, le contesta Patxi...esto es para empezar!! Desde cuando los bilbainos somos exagerados??? Somos puros machotes ostia...- El camarero andaluz le pregunta: A ver quillo, dígame usted..cuantas veces hase el amó a la semana???- Pués así por encima...unas 7 veces!!- Lo vé señor...pués yo al menos 14 veces a la semana.- Patxi, se queda pensativo ante la respuesta del machote andaluz y le contesta muy serio el...Si claro, pero amigo usted es camarero...y yo soy el cura de Getxo, ostia!!!!!


Tres hombres llegan simultáneamente a las puertas del cielo. San Pedro sale y les dice:-"Tenemos malas noticias para dos de ustedes; se nos cayó el sistema en el área de admisiones y sólo puedo dejar entrar a uno de los tres esta semana. Los otros dos tendrán que esperar en el infierno unos días mientras reparamos el fallo, lamentablemente no puedo hacer otra cosa". San Pedro continuó explicando:-"La persona que cuente la mejor historia de cómo murió, será la que pueda entrar en el cielo hoy". Los tres hombres asintieron. San Pedro los hace pasar de uno en uno a su oficina para que los otros no escuchen y puedan mejorar su historia. El primer hombre pasó y empezó a relatar:-"Presentía que mi mujer me estaba engañando, así que esa tarde llegué temprano... Subí los 25 pisos del edificio por la escalera para no hacer ruido con el ascensor..., abrí la puerta de mi apartamento y allí estaba ella, la muy lista, tendida en el suelo y ¡desnuda! Sabía que la había pillado. Corrí por todo el apartamento en busca del amante; arriba, abajo, debajo de la cama, en todos los armarios... ¡NADA! Estaba a punto de pedirle disculpas por ser tan mal pensado, y mientras ella me decía que siempre hacia gimnasia desnuda, oí unos ruidos en la ventana...... ¡¡¡SCRATCH, SCRATCH, SCRATCH...!!! Abrí la ventana y allí estaba el presusnto amante, colgando de la cornisa. Agarré mi bate de béisbol y le di duro. Vi cómo se caía, pero tuvo suerte el infeliz y aterrizó en un montón de bolsas de basura. ¡Se estaba moviendo! Desesperado porque se me escapaba, cargué el mueble bar hasta la ventana. Con gran esfuerzo lo puse en la cornisa, pero al empujarlo se me enganchó la camisa, por lo que caí con el mueble bar y encontré mi muerte.¡Pero estoy feliz porque me cargué a su amante! San Pedro no podía imaginarse historia más increíble, cuando hizo pasar al segundo hombre:-"Bueno, yo soy un limpiador de ventanas. Estaba haciendo tranquilamente mi trabajo en un piso alto, cuando una de las cuerdas repentinamente se rompió. Me agarré de la plataforma, pero se me fueron resbalando las manos hasta que caí al vacío. Levanté las manos pensando en mi muerte y esperando que Dios me recogiera. Afortunadamente logré agarrarme a una de las cornisas del edificio. ¡¡¡ESTABA SALVADO!!! Estaba dando gracias a Dios e intentando que la gente que estaba dentro del edificio me salvara definitivamente. Empecé a rascar en la ventana para que alguien me ayudara, cuando repentinamente un listo la abrió y en lugar de ayudarme ¡¡¡me pegó un tremendo golpe con un bate de béisbol!!! Caí al vacío otra vez, maldiciendo a esa mala persona, cuando mi ángel de la guarda me permitió seguir viviendo, poniendo un montón de bolsas de basura justo bajo mi caída… Cuando conseguí abrir los ojos para agradecer a Dios tanta fortuna, ¡un mueble bar estaba cayendo encima de mí! Y gritaba con terribles alaridos. Comprendí que Dios me quería a su lado. Sin duda era mi destino y así encontré la muerte".San Pedro estaba estupefacto. Hizo pasar al último hombre y le dice:"Hijo, más vale que tengas una muy buena historia, porque las dos anteriores... ¡¡realmente son increíbles!!Así, el hombre lo miró y comenzó...-"Bien, seré breve, imagínate esto: estoy en pelotas, escondido en un mueble bar….


NOTA: lamento no saber los nombres de los autores de estos breves y graciosos textos tan necesarios para la salud de nuestra sociedad. En cualquier caso les felicito por su buen hacer.


4 comentarios:

Antonio dijo...

Rafa, lo siento pero sólo has colgado dos historias, no tres. El primer chiste no me lo sabía y parece gracioso, aunque sin duda pierde un poco al escribirlo. Mejor es el segundo, a mi entender, pero ese si me lo sabía. De todas formas qué interesante esto de los chistes, verdad. Creo que me siento incapaz de inventar uno. Te voy a conta éste que he oído ayer y me reí bastante, aunque creo que es viejo.
Un señor va a la consulta del médico:
Doctor, estoy un tanto preocupado, mis pedos no huelen a nada y tampoco suenan, Yo no sé si esto es muy normal. Sin ir más lejos me he tirado unos veinte mientras aguardaba en la antesala y ahora mismo, ya ve.
El médico abre un cajón y extrae un medicamento, tomese esto dos veces al día hasta acabar el frasco.
A la semana siguiente vuelve el paciente muy compungido:
¡Pero doctor, ¿que me ha hecho?, ahora me huelen fatal!
El médico le responde:
Estupendo, ya hemos curado la sinusitis, ahora abordemos la sordera.

Emilio dijo...

Siempre es bueno tener noticias tuyas, Rafa. Y encontrarse con un poco de sentido del humor, que falta nos hace a todos...y a la vida. Es una entrada sólo para saludarte. Los chistes me han hecho pasar un buen rato. Son geniales.

Alejandro dijo...

Amigo Rafa, he de agradecerte el buen rato que paso cada vez que leo tus chistes. Me los sé de memoria, pero mi poca gracia no me permite que los cuente con el salero que merecen estas historias. Dedícanos algo más, cuando puedas, anda; del género que sea. Estaré encantado en recibirte de nuevo.

Un abrazo,

Alejandro

Rafael dijo...

A Antonio, a Emilio y a Alejandro gracias por vuestra hospitalidad.
Y en respuesta a ello he preferido pasar a saludaros en vuestros espacios, me ha parecido más apropiado después de este ir y venir que forma parte de mí y mis inquietudes por el poco tiempo del que a veces dispongo y al que he de medir como en un soneto.
A los tres no menos que tres abrazos, para cada uno uno.