domingo, 19 de febrero de 2012

Engarzadas las intenciones me quedo de ella

A Patchwork de Mari Carmen Azkona.

Un hijo dado a luz en una sociedad empobrecida voltea como una semilla en unos corazones extraviados.

Llevas implícito un lucero.

Hoy mientras voy leyendo sonrío feliz al denotar la sencillez con la que una amiga de la palabra escrita nos acerca un poco más a la dignidad al expresar:

--Porque en este libro hay parte de mí, sin duda, pero también mucho de tod@s los que me habéis enseñado, empujado y ayudado--

Te habré de buscar entrada esa noche.

Hoy mientras desmigajo los alrededores de cualquier lugar en busca de aquello que más falta nos hace, un hecho me explosiona dentro, realidad cierta. Me detengo, te pienso, me abandono en un río de humildad hallado en la propia tierra.

No hay ausencia, será silencio,

Hoy es día de celebración cuando es mañana saberse arropado en un nuevo refugio hilado en verso tras el reverso de otro invisible verso afrutado mientras las uvas se caen de las cuatro estaciones al ser dos quienes pueden ir a recoger en la vendimia esta quietud traída a una pradera abierta en la laguna.

vendrás al tiempo a lamer heridas.

A Patchwork no lo voy a acoger como a un libro, le quiero ver como a un prisma donde impregnarnos de racimos de fe humana, le quiero sentir como a un aliado si nos dejamos mecer entre huellas y esencias.

Ruiseñor de un firmamento, devuélveme,

Sueños salidos de un altar espontaneo y austero, pesadillas venidas del sentir de un pueblo, visiones de una doctrina levantada en un obelisco de sentimientos volcados que inspiran un universo al acudir a descubrir de una entera poetisa la franqueza que nos extiende en la naturaleza de su verbo intuitivo en el que todos estamos censados porque es su deseo y una voluntad recopilar nuestras vivencias.

regrésame al lenguaje invisible que nos vence.

http://maricarmenazcona.blogspot.com/

A Mari Carmen Azkona.

Rafael. Rd.

2 comentarios:

Mari Carmen Azkona dijo...

Mi querido Guadiana, espero que sepas perdonarme, pero sumergida en la vorágine de los últimos acontecimientos no había tenido tiempo de acercarme hasta tu blog, hasta este mundo, que tanto me gusta, de manos amigas ante el desaliento...Y me encuentro con estas palabras que me recogen y abrazan.

Llevo días pensando que tener Patchwork en las manos ya era un éxito, que no pedía aspirar a más, y sin embargo...es tanto lo que estoy recibiendo, tanto apoyo, tanto cariño que no dejo de emocionarme.

“A Patchwork no lo voy a acoger como a un libro, le quiero ver como a un prisma donde impregnarnos de racimos de fe humana, le quiero sentir como a un aliado si nos dejamos mecer entre huellas y esencias.”

¿Se puede decir algo más hermoso de Patchwork? Yo creo que no.

Rafael, gracias de todo corazón por tus palabras y ayudarme a dar concreción a mi sueño, porque sé que permitirás que algo de lo escrito habite en ti.

Besos y un fuerte abrazo.

Rafael dijo...

Hola querida Mari Carmen.

Siempre andas sacándome los colores de los mofletes igual como me sucedía cuando era pequeño y mi timidez me delataba ….

Tu verbo y tu persona a dúo y en conjunción aun enamoran más porque lo mínimo es sacarse de dentro cuanto nos inspiras y será que las palabras se te quieran acercar, aun mas en esta ocasión.

Y como no perdonar un no poder ir a otros lugares con tanto trabajo y tan repleta de dicha, si, ya sé que te debo un desayuno, bien lo recuerdo, pero el azucarillo del café correrá de tu cuenta como deudora de algún día para un encuentro

Hoy me quedo también con los besos, solo te devuelvo el abrazo jajaja